El Canal Grande, que los venecianos llaman el “Canalizzo”, es la calle principal de Venecia. Es de unos 4 Km. y divide la ciudad en dos: la parte este, que tiene tres “sestieres”, y la oeste, con otros tres “sestieres”. Tiene tres puentes: degli Scalzi, de Rialto y dell’Accademia.
Los edificios que hay que ver son tantos que sería necesario recorrer el canal más de una vez, por esto aconsejamos verlo al menos una vez de día y otra de noche.
Si llegan en tren a la estación de Santa Lucia, construida en el siglo XIX, se encontrarán, justo enfrente, el embarcadero del “vaporetto”. Después de comprar el billete, pueden empezar su viaje por el Canal Grande, que muchos definen como “la calle más bonita del mundo”.
Más adelante, se halla la iglesia de San Marcuola, de Giorgio Massari, de 1730, que está sin terminar, y más allá se levanta el Palacio Vendramin-Calergi, que fue terminado a principios del siglo XVI y es el primer edificio que tiene ya el estilo de Leon Battista Alberti, que recuperaba el clasicismo.
Por su dimensión enorme, ha hospedado a muchos personajes ilustres, como Richard Wagner que murió aquí en febrero de 1883. En la esquina con el Río de Noale, se encuentra un edificio reconstruido a mediados del siglo XVI, el Palacio Gussoni-Grimani della Vida, que antiguamente tenía la fachada cubierta con frescos de Tintoretto.
Al lado se halla un palacio muy importante, Ca’d’Oro, construido entre 1420 y 1440, de estilo gótico, y que antiguamente tenía la fachada decorada con oro; dentro hay muchos cuadros, frescos y esculturas, que son de la colección del barón Giorgio Fianchetti, que le donó el palacio y sus pertenencias al Estado.
Más adelante, se halla el interesante edificio Ca’da Mosto, de estilo véneto-bizantino, del siglo XIII, uno de los monumentos más antiguos del Canal Grande, que, además, fue la casa donde nació el navegante Alvise da Mosto.
Después se pasa bajo el famoso Puente de Rialto, que está en la zona más antigua y viva de Venecia. El actual puente es de piedra y fue construido en el siglo XVI por el artita Antonio da Ponte, para sustituir al puente de madera que no era muy seguro.
Después, se pueden admirar el Palacio Loredan y el Palacio Farsetti, uno enfrente del otro, de estilo véneto bizantino, del siglo XIII, pero a los que también se les han hecho muchas reformas.
Si se continúa por el canal, verán el Palacio Corner-Spinelli, un importante palacio renacentista del artista Mauro Coducci, realizado a finales del siglo XVI, que se convirtió en el prototipo de casa patricia veneciana.
En el último, según la leyenda, vive el fantasma de Giordano Bruno, porque Giovanni Mocenigo lo denunció al Vaticano cuando Bruno fue condenado a la hoguera en el año 1600.
Nada más cruzar el puente, se encuentra Palacio Franchetti, edificado en el siglo XV y restaurado a finales del siglo XIX, y los dos palacios Barbaro, del siglo XV y XVI, respectivamente.
Al lado, se halla Palacio Corner della Ca’ Grande, un impresionante palacio clásico proyectado por Sansovino en 1545 para Giacomo Cornero, miembro de una de las familias más ricas de Venecia.
Si llegan a Venecia en automóvil o autobús, se detendrán en Plaza Roma, en la orilla derecha del Canal Grande, enfrente de la estación de trenes. El primer edificio que llama la atención es la gran iglesia de San Simeone Piccolo, de 1738, con una particular cúpula verde.
A mediados del siglo XIX le hicieron una gran reestructuración que lo modificó completamente. Actualmente es el Museo de Historia Natural. Al lado del “Fondaco”, hay un edificio almenado del siglo XV, los Depósitos del Megio, donde antiguamente era el granero común, y al lado el Palacio Belloni-Battagia, del siglo XVII, del artista Longhena para la familia Belloni.